Google Ads vs Meta Ads: dónde invertir tu presupuesto
Tienes un presupuesto de publicidad y la duda de siempre: ¿lo meto en Google o en Instagram y Facebook? La respuesta corta es que no compiten, hacen cosas distintas. La respuesta útil es entender qué hace cada uno para no quemar dinero donde no toca.
Lo resumimos en una frase: Google capta demanda que ya existe; Meta crea demanda que aún no existe. A partir de ahí, todo encaja.
Intención frente a interrupción
La diferencia clave está en el momento del cliente. En Google, la persona ya está buscando algo: fontanero urgente en Granada, comprar zapatillas trail, abogado de extranjería. Tú apareces justo cuando te necesita. Eso es intención, y por eso convierte tan bien.
En Meta nadie está buscando tu producto. Está viendo fotos de sus amigos y, de repente, le aparece tu anuncio. Le interrumpes. Eso no es malo: es como das a conocer algo que la gente aún no sabe que quiere. Pero el camino hasta la venta es más largo.
Google atiende a quien ya levantó la mano. Meta le levanta la mano a quien todavía no sabe que te necesita.
Cuándo conviene Google Ads
Google brilla cuando hay búsqueda activa de lo que vendes. Si tu cliente teclea su problema, ahí debes estar. Es especialmente potente para:
- Servicios urgentes o de necesidad: reparaciones, salud, asesoría, cerrajería.
- Productos o servicios que la gente busca por nombre.
- Negocios locales que quieren llamadas y visitas ya.
- Sectores con ticket alto donde una sola conversión paga la campaña.
La contra: las palabras más demandadas en ciudades grandes como Madrid o Sevilla pueden tener un coste por clic alto. Por eso la segmentación y la calidad de tu landing son decisivas.
Cuándo conviene Meta Ads
Meta (Instagram y Facebook) es imbatible para lo visual, lo aspiracional y la compra por impulso. Funciona de maravilla cuando una buena imagen o un buen vídeo despiertan el deseo:
- Moda, decoración, belleza, gastronomía, viajes: todo lo que entra por los ojos.
- Lanzamientos y marca nueva que necesita darse a conocer.
- Promociones y ofertas con gancho visual claro.
- Remarketing: recuperar a quien visitó tu web y no compró.
Su gran fuerza es la segmentación por intereses y comportamiento, y un coste por impacto más bajo. Su reto es que necesitas creatividades buenas y renovarlas a menudo, porque la gente se cansa rápido.
Cómo repartir el presupuesto
No hay una fórmula universal, pero sí criterios sensatos. Si vendes algo que la gente busca activamente, prioriza Google. Si vendes algo que entra por el deseo y la imagen, prioriza Meta. Y casi siempre lo ideal es combinar.
- Empieza con un presupuesto que aguante al menos 4-6 semanas: aprender cuesta tiempo y datos.
- Para testar en serio, 300-500 € al mes por canal es un suelo razonable en la mayoría de sectores.
- No diluyas: mejor un canal bien trabajado que dos a medias.
- Reinvierte donde veas retorno y corta lo que no funciona sin sentimentalismos.
Las métricas que de verdad importan
El error más común es mirar likes, alcance o impresiones. Eso no paga facturas. Lo que importa es lo que se convierte en negocio. Antes de lanzar nada, define qué es una conversión para ti: una venta, un lead, una llamada, una reserva.
- CPA (coste por adquisición): cuánto te cuesta conseguir un cliente.
- ROAS (retorno de la inversión publicitaria): cuántos euros generas por cada euro invertido.
- Tasa de conversión de la landing: si la web no convierte, ninguna campaña te salva.
- Valor del cliente a largo plazo: a veces pagar más por captar sale rentable si el cliente repite.
La publicidad online no es tirar dinero a una plataforma y esperar. Es estrategia, medición y ajuste constante. En Prisma gestionamos campañas en Google, Meta y TikTok para negocios de toda Andalucía y Madrid, con foco en una cosa: que cada euro vuelva multiplicado. Si quieres dejar de adivinar, hablemos.
Invierte tu presupuesto donde sí convierte
En Prisma trabajamos para negocios de toda Andalucía y Madrid. Sin humo y con resultados medibles.
Empezar ahora